Para que las peticiones no suenen improvisadas el día del matrimonio y que la marcha de la celebración siga su curso naturalmente sin que existan detalles que los pongan nerviosos, será mejor definir quienes harán las peticiones el día de la boda con anticipación.

Generalmente se eligen a los hermanos y primos hermanos más allegados a los novios, a algunos tíos, amigos íntimos y también a alguno de los padrinos religiosos de la boda.

Asegúrense que las personas elegidas tengan redactadas sus peticiones por lo menos el día anterior a la boda. No es difícil hacerlas, sin embargo, puede ser que alguno de los elegidos no cuente con el tiempo suficiente y la inspiración necesaria, por lo tanto, les aconsejamos que sean ustedes mismos quienes las escriban, ya que puede servirles como una base para su redacción personal.

A continuación te damos algunas ideas de peticiones para la Iglesia:

  • Por los nuevos esposos, “M” y “H”, para que el Espíritu Santo los llene con su gracia y haga de su unión un signo vivo del amor de Jesús a su Iglesia. Roguemos al Señor.
  • Para que “H” sepa amar a su esposa como Cristo ama a su Iglesia, esté siempre atento a honrarla y sea su alegría y su ayuda. Roguemos al Señor.
  • Por nuestra hermana “M”, para que siempre virtuosa en su conducta, brille en ella la dulzura y la pureza, la humildad y la prudencia. Roguemos al Señor.
  • Para que los esposos, con su ejemplo y palabra, eduquen a sus futuros hijos y a todos los de su casa en la fe de la Iglesia. Roguemos al Señor.
  • Para que Dios cuide de la pareja y familiares de la nueva unión. Roguemos al Señor.
  • Para que llenos de prudencia, sepan administrar bien su casa y prosperen todos sus trabajos. Roguemos al Señor.

Finalmente, recuerda pedirle a una amiga o amigo cercano que se encargue de entregar las peticiones que han preparado a las personas que las leerán cuando lleguen a la ceremonia.

Bajar el Audio