Una decisión bastante importante de la pareja al decidirse por empezar una vida juntos es donde vivirán luego de la boda, existen muchos aspectos que debemos pensar tranquilamente para no equivocarnos:

Un dicho famoso reza: “El casado casa quiere”, sin embargo a veces es imposible, ya que no hay el presupuesto necesario para asumir un alquiler de un departamento o hasta de un cuarto y mucho menos comprar una casa. Por tanto las parejas deciden irse a vivir a casa de los padres. Es necesario que tomes en cuenta esta elección, puesto que la convivencia no es nada fácil y menos si además tienes que interactuar diariamente con tus suegros, y eso,  sino te toca más familia en casa.

Otra opción, es elegir la compra un departamento para empezar, aunque éste no sea muy grande. Si no cuentan con los fondos suficientes, averigua dos alternativas bancarias: el plan de financiamiento MiVivienda o un crédito hipotecario. Toma en cuenta que será una gran inversión y un inicio más adecuado para ti y tu pareja, ya que ahí la responsabilidad de llevar la casa es sólo de los dos. Claro está que si tu presupuesto te lo permite anímate a comprar una casa o casita en la cuidad de tu elección.

Otra opción es alquilar una casa o departamento, ya que puede darse que aún estés ahorrado para la cuota inicial de tu futuro departamento o casa.  O es que simplemente tus inversiones están en otros rubros y aún no es necesario la adquisición de un bien inmueble.

Qué debes tener en cuenta para las dos últimas alternativas:

  • Ponte de acuerdo con tu pareja para elegir los distritos posibles donde te gustaría vivir.
  • Descarta distritos por la ubicación de tu trabajo. Si tienes que estar temprano en tu oficina, no te convendrá estar a una hora o más de camino. Toma en cuenta la distancia a la casa de tus padres, piensa en cuando quieras visitarlos si estarán muy lejos.
  • Define el presupuesto asignado para ser gastado cada mes, ya sea renta o alquiler. Ten cuenta que además de estos pagos tienes otros gastos fijos como son: luz, agua, cable, internet, mantenimiento, alimentación diaria, seguro, entre otros.
  • Investiga en los periódicos y revistas sobre anuncios que calcen con tus preferencias.
  • De ser posible contrata los servicios de una corredora inmobiliaria, hacerlo te ahorrará tiempo.
  • Recuerda que inmuebles que dan a una avenida importante son más bulliciosos que los ubicados en calles.
  • Observa bien el departamento tanto por dentro como por fuera. En principio elige uno con una habitación, sin embargo, si está dentro de tus posibilidades proyéctate ante la posibilidad de tener un hijo, así que elige de mínimo dos habitaciones.
  • Verifica los servicios que están a los alrededores: ¿pasa el transporte público en alguna calle cercana?, ¿hay bodegas, farmacias, etc.?, ¿qué tan lejos esta el supermercado?, ¿hay colegios u oficinas cercanas?, ¿cuenta con vigilancia?, etc.
  • Revisa que servicios te da el inmueble: salón de visitas, espacio para esparcimiento, piscinas, área de deportes, área de lavado, etc. Estos también encarecen el mantenimiento y la renta.
  • Averigua cual es el motivo de la venta o alquiler, trata de investigar el pasado del inmueble.
  • Revisa el historial de los propietarios, si el inmueble esta debidamente registrado y si cumple con las normas legales.
  • Visítalo en diversos momentos del día para constatar la calidad de tus potenciales vecinos.

Con todas las interrogantes absueltas y evaluados los demás puntos, podrán tomar la mejor elección, luego tienen que preocuparse por equipar lo necesario para vivir: La cama donde dormir, la cocina o microondas y refrigeradora para conservar los alimentos, etc. Conservadoramente, incluye estos últimos puntos en tu presupuesto de matrimonio.

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