Este es un problema muy común para la mayoría de las novias. Muchas veces las novias empiezan a organizar su matrimonio con mucha alegría y totalmente tranquilas y poco a poco con el avance de los preparativos se van estresando cada vez más, hasta que llegan al momento de perder completamente la paciencia.
Esto es normal, porque además de los problemas propios que se presentan al organizar una boda (gastos, incumplimientos y falta de tiempo), también la familia y amigos más cercanos al querer opinar sobre los detalles de la boda, logran generar estrés y cierta presión en las novias, sobretodo si la opinión que emiten tiene un carácter imperativo o de comentario negativo contra lo que la novia elige para su matrimonio.Las madres y las suegras muchas veces son las principales agentes de presión para las novias. Si te tocó una madre “que lo sabe todo” o una suegra “mi hijito merece lo mejor” (y sus gustos no te gustan), entonces presta atención a este artículo y sigue los siguientes tips que te ayudarán a aminorar estos problemas:
Primero debes recordar que no puedes hacerlo todo tú sola y que van a haber momentos durante la preparación de tu boda en que requieras de la ayuda de los demás sobretodo de tu familia más cercana.
Recuerda que el hecho que necesites ayuda no quiere decir que pierdas autonomía, porque siempre quien tomará la decisión final sobre todos los temas, serás tú.
Prepara una hoja Excel en tu casa con los siguientes campos: iglesia, lugares para la fiesta, peluquerías, florerías, vestido, video, zapatería, fotógrafo, etc, y envíala por correo electrónico a tus familiares para que todos aporten ideas para tu boda, de tal manera que todos entiendan que sus opiniones son bienvenidas, pero quienes toman la decisión final sobre todos los temas, son tú y tu novio.
Si tu suegra genera mucha presión sobre ti, pues entonces es el momento perfecto de incluir mucho más a tu novio en la preparación de la boda, sobretodo en esos temas que te generan más conflicto con ella. Él tiene años de saber como lidiar con su mamá y sabrá mejor como calmarla.
Si tu mamá o tu suegra (¡o las dos!) te van a acompañar a elegir algún detalle sobre tu boda, previamente ten elegidas las opciones que más te gusten, de esta manera si quieren ayudarte a elegir lo harán sólo entre las cosas aprobadas previamente por ti.
Si existe por ejemplo un conflicto sobre que color de flores poner en la decoración de la Iglesia , previamente elige los colores que más te gusten y dile a tu suegra “tengo estas opciones de colores para las flores, queremos tu opinión porque tú tienes el gusto igual al de nosotros, a nosotros nos gusta más éste (y señalas el que te gusta ) ¿a ti que te parece?”, todo esto hazlo (para que tenga un mayor efecto) en presencia de tu novio y sobretodo sé muy cariñosa al decirlo y sonríele todo el tiempo, de tal forma que ella crea haber tomado la decisión sobre el tema, cuando fuiste tú quien la llevaste a esta decisión.
Si no estás con tu novio y se presenta un conflicto con tu suegra, sonríe y dile voy a consultar con su hijo y luego hablas con tu novio para que él apoye tu decisión.
Cuando opinen sobre algún tema de tu boda, tú debes responder de la manera más cariñosa posible “me parece muy bien lo que me dices, va a quedar lindo, aunque creo que más bonito quedaría si ponemos esto (dices lo que te gusta) ¿qué opinas?”, luego la haces partícipe de la organización de eso que te gustó.
Sonríe todo el tiempo cuando estés frente a tu suegra, sé muy cariñosa con ella (este es el momento perfecto) y dile “qué haría sin ti, gracias por ayudarnos”.
Y finalmente lo más importante: trata de no perder la paciencia y no discutas por estas cosas con tu novio, él no tiene la culpa, mejor conversa con él de buena manera y explícale que algunas de las intromisiones de tu madre y de la suya (incluye a tu madre en el tema para que él no se sienta mal), te están estresando y que por favor necesitas estar tranquila por lo que requieres de su apoyo incondicional en los preparativos de la boda y en los problemas que se te presenten.
Disfruta de la preparación de tu boda lo más que puedas y si tienes algún problema con tu madre o con tu suegra, pues tíratelo a la espalda! Y recuerda: quien tiene la decisión final en todo, eres tú.